13 comentarios para “Una guía al suicidio y la eutanasia”

  1. Joaquin

    Lo que me pregunto a veces es: ¿por qué los adultos podemos decidir en tantas cosas, pero no podemos decidir en algo tan íntimo y privado como lo es nuestra propia vida? Porque de eso se trata, ¿o no? No es como el aborto, donde se decide sobre la vida de otro individuo y la cosa se puede poner más compleja. Es la decisión sobre la vida de uno. ¿No se puede elegir dónde y cómo morir? ¿No se puede elegir no sufrir más? ¿No se puede elegir no hacer sufrir más a las personas que nos rodean? Evidentemente, para la ley no. ¿Es correcto?

    A quienes amamos y disfrutamos la vida se nos hace difícil entender que alguien elija libremente morir. Pero, en virtud de esta incomprensión, negarle al otro ese derecho implica imponer nuestra manera de relacionarnos con la vida como correcta a los demás.

    Recomiendo estas 2 lecturas

    http://punkrocksong.com.ar/eutanasia-la-polla-records/800/
    http://spanish.bilinkis.com/2008/12/derecho-a-morir/

  2. S8P

    Sobre el sucidio o la eutanasia tengo un pensamiento bastante ambiguo, primero pienso que el que tiene la posibilidad de elegir por la vida y su elección es quitársela, es un cagón. Dicho esto por alguien que no tiene problemas, que no ha sufrido grandes perdidas, que no ha caído en ninguna depresión, entonces es díficil evaluar algo tan dificil como el suicidio desde una posición tan relajada, creo que cada uno debe tomar la decisión de seguir o no con su vida en el momento que lo desee, no creo que nadie piense que matándose está haciendo algo malo, inmoral o lo que sea, pienso que el que se mata decide cortar con lo mas lindo que hay, que es vivir y eso debe ser lo que mas pesa a la hora de tomar quizás la decisión mas dificil que uno pueda tomar.

    No habría que descartar que mucha gente con enfermedades como cáncer o Sida en algún momento de la misma bajan los brazos y se dejan morir, eso es suicidarse? No creo, pero seguramente el que lo sufra quiera hacerlo y no por eso va a ser «juzgado» socialmente.

    Es decir, no estoy a favor del suicidio pero creo que no debe juzgarse a quienes lo hacen o lo piensa, para mí eh.

    Sobre la eutanasia, estoy totalmente a favor de la misma siempre y cuando el enfermo no tenga chances de poder sobrevivir a la enfermedad. Me parece que sobre todo en países del tercer mundo, la muerte de una persona puede salvar la vida de otra.

    Muy bueno el espacio.

    Saludos

  3. Cata Mansilla

    Joaquín y S8P, no veo que la nota tenga una actitud juzgadora hacia las personas que solicitan la eutanasia, si bien no la avala, dice claramente que comprende la situación extrema de haber perdido toda esperanza. Creo, a mi entender, que la nota habla de otra cosa… de esta Sra. que sin tener en cuenta los sentimientos y la voluntad de «esas personas» a las que ella cree desechables, como ancianos, enfermos, etc. los invita a replantearse su exixtencia. Considerando ella que la mejor decisión sería ponerle un fin «ético» a su vida debido a las incomodidades que causan a las personas responsables por ellas. «Etic0»??? Si, seguramente la éticade la muerte… Me parece una actitus sumamante egoísta… acá no se trata de si la persona quiere o no ponerle fin a su vida, a su sufrimiento (que en ese caso no se la podría juzgar jamás) se trata de poner ante todo «mi comodidad» ante esa persona enferma, ya sea física o espiritualmente, que sufre, en vez de acompañarla a transitar esa enfermedad o ese último momento de la vida.

    Javier, quiero felicitarte por la página. Me la envió una amiga y me parece súper interesante! Mucha suerte con este proyecto!

    Cata

  4. S8P

    Cata, mi idea fue mas a la decisión de la persona que padece (siempre y cuando lo pueda hacer). El acompañamiento de un enfermo terminal, llamemoslo vegetal, no lo comprendo, y no por ser egoísta si no porque aunque esa persona no lo pueda expresar seguramente lo que mas quiere es morir, sin dudas.

    Egoísta me parece que uno por no querer perder al ser querido estire su agonía, no sé, pienso que es un tema de debate largo y dificil, sobre todo quien no vivió ese momento.

    Saludos, Javier muy buena página, me la recomendó un amigo (?)

  5. Donde la dignidad humana se respira

    […] este artículo presento la otra cara de una misma realidad que publicara en “Una guía al suicidio y la eutanasia” días atrás en este sitio. Así como hay quienes propician la muerte para quienes se van poniendo […]

  6. Carlos Agustín Masías Vergara

    Hay algo que hace despreciable a todos estos pensadores de la muerte, y es el hecho de que están vivos. No me refiero a que les desee la muerte, sino a que piensan la muerte en tercera persona, hacen de ella un problema y no un misterio, como señalara Gabriel Marcel. Su pretendido afán de encontrar sentido a la vida a la luz de la muerte, es producto de un pensamiento necropsado incapaz de ser coherente con lo que propone. ¿Quieres encontrarle sentido a la vida a la luz de la muerte? ¿quieres pensar la muerte? Pues primero tienes que situarte cara a cara con ella, no en el ámbito difuso de un pensamiento que no se muere, sino en el ámbito trágico de un ser querido que se te muere, que agoniza junto a ti, y al que no puedes pedirle que tenga paciencia porque dentro de poco mejorará, porque sabes que no va a mejorar que se pondrá peor. ¿Cuál es la solución que nos propone el pensamiento necropsado? la eutanasia. Pintan con el barniz de los derechos, la esterilidad de su razón de poderle dar sentido a la muerte. Convierten en una loa a la libertad, su fracaso de encontrar un sentido al morir. Por eso los ancianos y los enfermos incurables se tornan una molestia, porque ponen en evidencia lo falaz de su planteamiento utilitarista y hedónico. No tenemos respuestas para esos estados porque hemos despreciado los valores eternos.

    los soflamas sobre que la muerte es un modo de curar, es tan válido como decir que decapitar a las personas es un modo de curarles el dolor de muelas o de cabeza.

  7. Adrián

    Coincido con Carlos, en que se piensa la muerte en tercera persona. Solo algunos pocos, y seguramente sea por haber estado cara a cara con ella, somos los que podemos pensar en la muerte en primera persona.
    La conciencia de nuestra finitud y la innegable existencia de la muerte nos pone en un sitio de incomodidad, de angustia y hasta de desesperación. Aquellos que han negado la muerte y se encuentran con ella, no pueden soportar la angustia de sentirse mortales y de no ser omnipotentes.
    La muerte nos pone frente a frente con nosotros mismos, y no muchos están preparados para hacerlo.
    Aquellos, que por el contrario, pensamos la muerte no como algo trágico sino como el final de algo hermoso, vivimos con la urgencia y la tensión de que nuestro final, sea en paz, con la seguridad de haber hecho aquello que sentíamos desde lo más profundo del alma.

    Como dice Santiago Kovadloff «no vamos hacia a la muerte, vamos con ella. Por que la muerte nos constituye»….del libro «El enigma del sufrimiento», que recomiendo su lectura.

    Adrián.

  8. Adrián Peragallo

    Como seguramente todos sabrán, esta semana falleció Rubén Juárez, víctima de un cáncer que había contraído hace aproximadamente dos años.
    Ayer estaba mirando TV, cuando en el noticiero anunciaron que iba a hablar la hija del bandoneonísta, con un titular que decía “…pide por una ley para la muerte digna”.
    Debo admitir que mis prejuicios, mi experiencia con este tipo de enfermedad y lo reciente de la muerte de su padre, me predispusieron para escuchar de Lucila (así se llama) un relato a favor de la eutanasia, no porque esté a favor de ella, sino porque es un momento de extrema sensibilidad para los seres queridos, después de tanto tiempo de sufrimiento.
    En el inicio de la charla Lucila hizo una pequeña aclaración diciendo que en primer lugar hablaba desde la impotencia y el dolor de haber perdido a su padre hacía unas horas. Y en segundo lugar desde su falta de conocimiento de los protocolos médicos y éticos de la ciencia.
    Si. Todo hacía pensar que su discurso sería a favor de la eutanasia.
    Me equivoqué!… Lucila planteó una muerte digna, desde la perspectiva del paciente y de sus seres queridos. Ella quiere que se modifiquen procedimientos médicos (en todo momento recalcó con mucha humildad que no los conocía en detalle) para que se le permita a los enfermos terminales poder pasar más tiempo con sus seres queridos, cerca de ellos, diciendo sus últimas palabras, en definitiva pidió por una despedida digna de la vida y del camino recorrido con sus seres queridos. Pidió por una convivencia entre las máquinas (que tenía conectadas su padres), los seres queridos del paciente, y los demás pacientes internados.
    En los momentos finales ¿que es mejor?, ¿respetar los estrictos horarios de visita o dejar que el paciente viva sus últimos momentos junto a sus seres queridos?

    Esto pidió Lucila en un momento tremendo de impotencia y de dolor. Solo pidió que se debata sobre una muerte digna cercana a los afectos, al amor de sus seres queridos… a decir aquellas cosas que se sienten y que tal vez nunca se dijeron… una oportunidad para la despedida en paz.

    Aquellos que alguna vez hemos pasado días enteros en un hospital, esperando esos 15 minutos (horarios de terapia intensiva) para ver a algún ser querido, sabemos de lo angustiante que es comprender la finitud del tiempo, la desesperación por volver a verlo en la próxima visita, la impotencia de esa despedida que tal vez nunca podamos hacer como realmente sentimos, esas palabras que queremos decir y no podemos.

    Me pregunto ¿cuantos se habrían encolumnado detrás de la lucha de Lucila, si ella después de describir la crueldad de la enfermedad hubiera pedido por la eutanasia?. Muchos. Seguramente hoy sería un tema de debate en muchos medios.
    Pero Lucila, fue mucho menos “mediática”, porque no habló de la crueldad de la enfermedad ni del sufrimiento del cuerpo, solo habló del alma, del corazón y de sus sentimientos para despedir a su padre.

    Cuando terminé de ver la entrevista (movilizado por haber pasado por experiencias similares) pensé en Acto y Potencia, y los debates de “Una guía al suicidio” y “Donde se respira la dignidad humana” y es por ello que escribí. Porque seguramente no tenga la repercusión que muchos desearíamos, por eso estas líneas en este espacio de vida.
    Seguramente la entrevista debe estar en algún sitio de Internet. No tuve la oportunidad de verla nuevamente, pero les aseguro que es realmente emotiva.
    Un abrazo para todos.

  9. Lars Eggert Pick up Artist

    i like it 😉

  10. Luisa

    ¿Que tiene que ver el suicidio con el sentido?

  11. El boom de la espiritualidad

    […] a quien le dedicáramos una severa crítica de su libro “El sentido de la vida” http://www.actoypotencia.com.ar/2010/02/una-guia-al-suicidio-y-la-eutanasia/. Muy interesante debate para advertir las diferentes posiciones frente a “lo […]

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