7 comentarios para “¿Quiénes somos?”

  1. Nani

    A veces me cuesta creer que el mundo no está perdido completamente. Ver que aún queda quien reflexiona de su existencia y de su ser, y sobre todo que invite a otros a hacer lo mismo, me gratifica y me da esperanzas.

    De adolescente comencé a reflexionar sobre mi y la vida en general… cuando creí saber quién era, ya no era más aquella persona. Creo que en mi caso, o capaz el de todos, la búsqueda de uno mismo puede llevar toda la vida. He aquí el problema, si contestarme la pregunta «¿Quién soy?» ha sido difícil en mi adolescencia; mucho más arduo ha sido abrirme a una nueva búsqueda interior porque las experiencias vividas me han cambiado y la respuesta que alguna vez forjé dejó de ser parcialmente válida.
    Creo que volver a preguntarse a uno mismo «¿Quién soy?» está directamente relacionado a la conciencia del paso del tiempo y de las diferentes etapas de la vida; que hoy en día tanto se intentan postergar…

  2. Nani

    Va a ser que yo también me quedé reflexionando sobre el tema, porque como dije antes es algo que no se cierra para mí. Cuando volvía de la Universidad en el colectivo (autobus) pensaba: ¿Qué es lo que cambió?

    Cuando era adolescente, y reflexionaba sobre «¿Quién soy?», en realidad, estaba decidiendo conscientemente por primera vez en mi vida quien quería ser. Quiero decir, en mi adolescencia decidí primero quien quería ser y luego fui. Hubo una transición, cambios, armoniosos entre lo que era y lo que quería ser; para finalmente ser mi yo más auténtico.
    La consecuencia directa fue ser feliz, saber quien era, ser yo misma.

    En la juventud ya tuve cuestionamientos sobre si debería cambiar o no mi ser más auténtico; o debería decir «el ideal de ser» que tenía para mí misma. Lo primero que noté fue, que yo era marcadamente inocente. Viví las bofetadas de la vida por ser inocente, y ahí volví para atrás y me cuestioné, ¿quiero mantener mi ser auténtico inocente, idealista…?
    Creí que podría mantenerlo igual.
    Ahora contesto, pues no. La vida ya me cambió, las experiencias vividas me han cambiado: creencias; modos de sentir, ver, analizar y comprender las diferentes situaciones…

    Escribí que para mí la pregunta “¿Quién soy?” está directamente relacionado a la conciencia del paso del tiempo y de las diferentes etapas de la vida. Porque creo que en mi adultez, o como se diga lo que uno transita a los casi 30 años, cuando me pregunto «¿Quién soy y quién quiero ser?», no puedo volver a mi ser auténtico adolescente. Quiero seguir siendo un poco inocente e idealista, pero no como cuando tenía 16. Lo suficientemente inocente y soñadora para completar mis anhelos interiores y no morir en el intento. Aprovechando mi conocimento del mundo para saber enfrentarlo y transformarlo.

  3. Gabriel Zanotti

    Estimada Nani,
    estas cuestiones son largas. El propio ser no es tanto una elección, sino un descubrimiento progresivo. No responde tanto a la pregunta «cómo se hace¨, ni tampoco tiene que ver con la inteligencia que miden los tests. Tiene que ver con un pensamiento contemplativo de sí mismo muy olvidado por la ciencia y la filosofía actual y casi oculto, sí, en la oración y en las buenas tarapias. No hay fórmulas metódicas para ir al fondo de sí mismo/a. Deja que la vida te golpee, no evites relaciones comprometedoras con los otros y entrégate a lo que te dicte la misericordia.

  4. Juan Carlos Vila

    Cuando lo leí pensé que podría ser más coherente con las otras dos partes hablar de terapias más humanísticas como las gestálticas. Desde mi forma de ver el psicoanálisis forma parte de «los maestros de la sospecha». Todos tienen puntos que son positivos; la importancia de la historia y la economía del marxismo, o la crítica al cristianismo de Nietzsche, se podrían sumar a la importancia del interior de la persona y de las distintas formas de aparecer del sujeto que aporta el psicoanálisis. Pero no podemos olvidar que son formas de ver al individuo, no a la persona, y que son deudoras de la ilustración y el racionalismo. Habría mucho que decir, pero quizás esto pueda abrir debate..

  5. Gabriel Zanotti

    Estimado Juan Carlos,
    su atinada observación tiene que ver con una futura forma de presentar el psicoanálisis por mi parte, que queda pendiente. Aún no la he escrito, pero lo básico es incorporar las dos tópicas freudianas a la antropología filosófica de Sto Tomás y despojarlas de ese modo de toda filosofía anticristiana. Es un trabajo arduo y difìcil y espero que Dios me de fuerzas, porque lo radicalmente bueno del psicoanálisis es de-velar nuestras más profundas negaciones que impiden vivir auténticamente la vida de la gracia, nada menos (porque la Gracia supone la naturaleza).

Deja tu comentario

-->